martes, 17 de mayo de 2016

¡Feria del libro 2016!

¡Hola, amores! ¿Cómo están? ¿Con frío? Seguro que sí. Yo dejé mi cama calentita hace unos minutos (ya estoy helada), después de llenarme la panza y el alma de alegría, a.k.a. M&M's, y de mirar la película más flashera que jamás haya visto en mi vida. ¿Alguna vez vieron Coherence? Tiene de todo menos coherencia, eso se los aseguro. Trata sobre fenómenos extraños que suceden al poco tiempo del pasaje de un cometa. Hay realidades paralelas, muchas líneas con teoría de Física (¿qué hacía mirando eso?). Te vuela la cabeza, tiene un final al mejor estilo "WTF?!", pero admito que me gustó bastante =)

Dejando a un lado la película, hoy vengo a llenarlos de nostalgia con un post sobre la feria del libro. ¿Pueden creer que ya pasó una semana desde su finalización? El tiempo vuela, claro que sí. En fin... La blogósfera ya tiene material suficiente sobre lo que fueron las firmas de los autores, los eventos y demases muy interesantes (aunque estas entradas nunca son suficientes, ¿no les parece?), de a poco van cayendo los book hauls (la parte más jugosa y divertida del período post-feria: chusmear lo que otros compraron)... No obstante, aquí vengo con mi humilde y breve experiencia (no esperen leer nada de lo mencionado arriba).

Este año tuve la suerte de poder hacer dos visitas a la feria: una fue el viernes 6 (sola), y la otra, el lunes 9, el último día de la feria (aquí fui con una amiga *¡gracias por acompañarme, Cin!*). En ambos casos usé el enorme privilegio de tener una constancia de estudiante, lo que me ahorró no sólo el dinero de las entradas, sino también la espera en interminables filas de ingreso.

¿Qué decir de la feria? Nunca decepciona. Cada año supera con creces la edición anterior, y eso me encanta. El lugar es precioso y enorme, tanto, que a pesar de haber ido dos veces, me quedó bastante por conocer y chusmear. Todavía estoy familiarizándome con la dinámica de la feria, con sus "trucos" y demás características. Necesito mejorar muchísimo en esto de sacarle el máximo jugo posible, pero con cada visita voy aprendiendo cosas nuevas. Ya llegará el día en que me vuelva una experta en visitar y comprar en la feria, pero por el momento, me dedico a aprender y a sumergirme aún más en el fantástico mundo de la literatura.

Obedeciendo la ley tácita de que una visita a la FIL no puede culminar bien si no comprás algo, ¿adivinen qué? Compré algo. Me traje "Crimen y castigo", de Fiódor Dostoievski, y "Madame Bovary", de Gustave Flaubert *sí, no puedo creer que esos apellidos estén en mi pequeña biblioteca* Hace tiempo que tengo ganas de leer este último, entonces aproveché. Y el libro de Dostoievski me produce bastante temor (no sé si será una impresión mía, o en realidad es una novela compleja), pero bueno, ambos tienen tapas duras y cada uno salía $50. Simplemente no podía desaprovecharlos. También me traje una guía de Londres, pequeña pero perfecta para empezar a explorar lo básico de esta maravillosa ciudad que amo y espero conocer algún día.


Sí, yo sé que tienen la cara de Hermione...

¡¿Nada más?!

Compré muchísimo menos de lo que soñaba comprar, pero tengo muchas excusas lógicas para este comportamiento tan irreal. Primero y principal, el dinero. Oh, el bendito dinero, que no compra la felicidad, pero compra libros, y eso es exactamente lo mismo. Nunca se les ocurra caer en la feria sin antes haber ahorrado unos buenos pesos, porque la van a pasar muy mal. En las dos visitas que realicé, sentí unas ansias casi irrefrenables de comprar todo. Pero no pude. Por otra parte, tengo muchísimos libros sin leer, que están en mi TBR desde el año pasado, y no me pareció justo traer más sin antes leer los que ya tengo. Termina siendo un círculo de "comprar y acumular", y me parece absurdo. Y por último, este año me agarró el ataque de ponerme increíblemente selectiva, y por más que veía ofertas muy tentadoras, no me convencían al 100%, entonces las dejé pasar.
No me siento para nada triste por esto, todo lo contrario: me sentí con una fuerza de voluntad sobrehumana por ser capaz de sobrevivir a la feria comprando sólo dos libros xD

Y por supuesto, en el camino quedaron muchos títulos que me hubiera encantado traer a casa...

En Estari Libros me quedé con las ganas de traerme la saga de Harry Potter. La vendedora me tiró los precios de los box sets como si me dijera el precio del kilo de papas, mientras yo pensaba que el único camino viable para pagar eso era vendiendo uno de mis riñones (me los dijo así nomás, sin reparos, sin sobresaltos, como si mi cara dijera "tengo más de $3000 para comprar eso"). También me quedé con unas ganas tremendas de comprar algo de Edgar Allan Poe. No hay un sólo título de este señor escritor en mi biblioteca, y no puedo creerlo. Me enamoré de un libro precioso, gigante, tapa dura con ilustraciones increíbles que estaba en el stand de Del Nuevo Extremo, pero era tan grande, impecable y askjhdwqj que ni siquiera me atreví a preguntar el precio *me quedo sin riñones*

¿Quejas respecto a la feria? Sólo una. Con la excepción de los stands de las ofertas, ¡ningún libro tenía el precio! En mi primera visita a KEL, había un grupo numeroso de personas que estaba esperando para pasar los libros por el escáner. Bastante engorroso, ralentizaba mucho el tránsito por los pasillos de los stands que, de por sí, son angostos. Punto que los organizadores deberían revisar para el año próximo, porque leí comentarios en la fanpage de la feria con la misma crítica.

Quise ir el último día de la feria para ver si era cierto el "mito" de que, llegando el cierre, las ofertas y liquidaciones inundan los pabellones. Y sí, lo es. Las últimas horas son moviditas y muy entretenidas. Así tenga que alquilar algo cerca de la Rural, el próximo año me gustaría quedarme hasta el cierre. Yo me fui cerca de las 20.30, justo cuando los stands empezaban a enloquecer y bajar los precios. Me acuerdo que en HD Libros los vendedores estaban a full con el champagne, escuchando música a todo volumen y vendiendo todo lo del stand con un 50% de descuento (que de por sí, este stand siempre tiene ofertas buenísimas) :|

En V&R Editoras también se sumaron y vendían sus ejemplares con un 20% de descuento. Quería llorar, porque todos los libros del stand eran preciosos y quería traerlos conmigo T.T

Aviso: apenas las pase a la compu, ¡subo algunas fotos!

Se fue otra feria, y yo ya no puedo esperar al 2017  Se fue Santiago de Compostela, ciudad invitada en esta edición, y el próximo año recibirán a la bella Los Ángeles. Sólo queda armarse de paciencia, morderse las uñas cuando lo de la paciencia falle, y ahorrar lo máximo posible hasta la próxima edición, para no salir con las manos tan vacías y el corazón tan roto.

¿Y ustedes? ¿Fueron a la feria? ¿Conocieron a sus autores favoritos? ¿Qué les pareció la edición de este año? Si han publicado entradas sobre este evento, contando sus experiencias y demás cosas, pueden dejarme el link del post en los comentarios. Adoro leer esta clase de entradas, soy muy chusma, especialmente con los book hauls jaja

Muchos cariños, ¡y que tengan una hermosa semana!
Anto.

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